Casa Fátima es una vivienda de una sola planta, concebida para priorizar la funcionalidad, la comodidad y la conexión con el exterior.
La organización interior reúne una habitación integrada con un espacio de oficina, sala de estar, baño, vestidor y lavadero, conformando un programa compacto y funcional. La cocina ocupa un lugar central en la propuesta y se conecta directamente con el jardín, generando una continuidad natural entre los espacios de uso cotidiano.
Las grandes carpinterías desdibujan los límites entre interior y exterior, incorporando el jardín y la pileta a la experiencia diaria. La luz natural y las visuales abiertas refuerzan la continuidad espacial.
El resultado es una casa contemporánea, simple y cálida, donde cada ambiente se vincula con el exterior y donde habitar significa también disfrutar del espacio abierto.