En este proyecto, el desafío fue otorgarle identidad al espacio y crear ambientes cálidos y contenedores. Ubicado en Caballito, a pocos metros de Parque Centenario, fue diseñado para dos músicos amantes del jazz que buscaban un lugar donde disfrutar buen café, música e historias. El nombre “Bordona”, inspirado en el componente del redoblante, guía un branding con personalidad propia, basado en una paleta de grises, madera y negro, que refuerza su carácter íntimo y musical.